Y
el día que más temía en mi vida por entonces, era ese, pero es que ya
no se podía hacer nada. Estábamos ya a miles grados bajo cero
de temperatura. Intenté todo y más para que lo nuestro saliera
adelante, pero él solo se centraba en
la traición. Creo que incluso llegó a
olvidar que me quería. Parecía que sólo le importaba que le había
fallado. Pero me conocía, y sabía que yo soy muy débil ante las
tentaciones.
Si él lo sabia, ¿Por qué se comportaba así? Yo no
aguantaba más. Antes las tardes con él eran los mejores momentos de
mi vida, últimamente, eran momentos de sufrimiento para los dos.
Cuando le comente la idea de tomarnos un tiempo (si es que lo había) él soltó un falso "no quiero dejarlo, todavía te quiero." Le mire a la
cara y a su mirada perdida, y en ella puede ver
la mayor mentira que dijo en su vida. No
sabía como podíamos haber llegado a ese extremo, y casi rogándole
entre lágrimas que no me mintiera, se va sin decir nada. con la
cabeza agachada. Lloro mientras los pedazos de mi corazón se van con
él.
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