¿Por qué tengo
que ser tan jodidamente zorra? ¿Por qué no se decir que NO
a las tentaciones? ¿Por qué cojones él era jodidamente como sacado de un
cuento y besaba perfectamente? Esas son las preguntas sin resolver de
mi mente.
Definitivamente...
ODIO los
sábados,
ODIO
beber hasta perder el control de lo que hago,
ODIO tener novio y que los tíos se me acerquen como si él no existiera
y sobretodo LE
ODIO A ÉL, esa personita (perfecta) que
se aprovechó de mis ganas locas de vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario